Catalina nace de una idea simple: hacer las cosas bien. Creemos en la cocina honesta, en los ingredientes de calidad y en esos platos que reconfortan. Cada plato y bebida están pensados para disfrutarse sin prisa.
Desde las mañanas luminosas hasta las cálidas noches que invitan a quedarse un poco más.
En Catalina creemos en lo simple bien hecho. Nuestra cocina parte de ingredientes de calidad, preparaciones cuidadas y sabores que se sienten cercanos.
Nos inspiran los platos que reconfortan: esos que se disfrutan sin prisa, que acompañan una buena conversación y que siempre dan ganas de volver a pedir. Técnicas bien ejecutadas y pequeños detalles que hacen la diferencia.
Nuestra carta acompaña el ritmo del día: desde desayunos y brunch que empiezan la mañana con calma, hasta almuerzos generosos y noches que se disfrutan con una copa de vino o un buen cocktail.
En Catalina cocinamos para compartir, para quedarse un poco más en la mesa y para volver.
Calle Santa Catalina Ancha 313, Cusco.